La laringitis aguda y el crup son afecciones de la vía aérea superior comunes en la infancia. La edad más frecuente en la que se presenta es entre 6 meses y 3 años, aunque pueden ocurrir a cualquier edad. Es mayor en los meses de otoño e invierno, en relación con la circulación de virus respiratorios. Su etiología es viral (parainfluenza 1 y 2, virus sincitial respiratorio, influenza A y B, adenovirus, metapneumovirus o coronavirus).

Se manifiesta como tos ronca y disfonía, que en mayor o menor medida, están siempre presentes, luego puede instaurarse estridor inspiratorio al agitarse o en reposo y distintos niveles de dificultad respiratoria, en los cuadros moderados o graves. La laringitis puede ir precedida de un cuadro catarral y fiebre. Lo habitual es que se presente como un cuadro leve, constituyendo un motivo frecuente de consulta en los servicios de urgencias por la angustia que producen en el paciente y la familia. De los casos atendidos en urgencias el 5-6% permanecen en observación unas horas y el 1% ingresan, la mitad de ellos en cuidados intensivos.

Existen tres entidades, laringitis, laringotraqueobronquitis y crup espasmódico, que aunque no comparten la misma etiología y clínica se mezclan como términos en la literatura y su tratamiento es el mismo tanto en atención primaria como en los servicios de urgencias.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de la laringitis se basa en la clínica. Durante la exploración se pueden encontrar signos de dificultad respiratoria como tiraje supraesternal, intercostal y subcostal con hipoventilación asociada según la gravedad del cuadro. La presencia de letargia o agitación son indicadores de mayor gravedad. Hay numerosas escalas clínicas para valorar la gravedad.

En el diagnóstico diferencial se debe tener presente, por su extrema gravedad, la epiglotitis producida por el Haemophilus influenzae, aunque actualmente su incidencia es mínima debido a la práctica desaparición de la circulación de cepas capsuladas tras la vacunación sistemática. Debe sospecharse ante un niño con afectación del estado general, fiebre alta, disfagia, babeo, voz apagada y estridor poco llamativo, sin tos ronca y con la posición del cuello en extensión: precisa derivación inmediata.

Otros procesos a diferenciar son la traqueítis bacteriana, absceso retrofaríngeo o periamigdalino, cuerpo extraño, reacción alérgica y edema angioneurótico o alteraciones congénitas o adquiridas de la laringe o la tráquea.

TRATAMIENTO

El tratamiento está basado en el uso de corticoides por vía oral, intramuscular o nebulizada, adrenalina nebulizada o el aire húmedo.

Dr. Manuel Páez Velasco.