Ante el comienzo de la temporada de baño, los pediatras recuerdan que es importante trazar estrategias de prevención de ahogamientos, debido a que los niños pequeños y los adolescentes varones son los grupos de mayor riesgo.

  • Supervisión del niño que se encuentre próximo a cualquier entorno acuático, bien sea piscina, bañera, playa o cubos con agua, entre otros, entendiendo como vigilancia adecuada cuando la distancia al niño es inferior a la longitud del brazo del cuidador. Recordar que los niños pequeños y los adolescentes varones son los grupos de mayor riesgo.
  • Presencia del socorrista es la mejor forma de evitar que los accidentes acuáticos terminen en ahogamiento, pero no por ello se debe dejar de vigilar a los niños.
  • Los niños deben aprendan a nadar, sobre todo a partir de los 4 años.
  • Cercado completo de la piscina, a lo largo de todo el perímetro, lo suficientemente alto para que no se pueda trepar y que permita la visión de la piscina.
  • Uso de dispositivos personales de flotación cuando se navegue en cualquier embarcación de recreo e incluso para cuando los más pequeños estén cerca del agua. Se aconseja optar por los chalecos salvavidas y evitar el uso de flotadores que se puedan deshinchar.
  • Entrenamiento en maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) tanto para padres como para adolescentes y niños mayores; la protección cervical adecuada, el tiempo transcurrido desde el ahogamiento y la aplicación precoz de medidas de RCP por personal entrenado resultan cruciales para mejorar el pronóstico en un ahogamiento.
  • Vaciar cualquier recipiente con agua después de su uso(por ejemplo los cubos de la fregona), ya que en el caso de niños pequeños, el ahogamiento puede ocurrir con tan poca cantidad de agua como 2 cm en el fondo de un cubo, una bañera, una piscina portátil o un pozo.
  • Los adultos cuidadores deben evitar situaciones de distracción mientras los niños están dentro o alrededor del agua como hablar por el móvil o socializar o enseñar a los niños a que no naden sin la supervisión de un adulto.
  • Es de suma importancia advertir a los adolescentes del riesgo que supone consumir alcohol o drogas mientras se practica la natación o cualquier otra actividad deportiva acuática.
  • Tirarse de cabeza en el agua causa más del 70% de todas las lesiones medulares relacionadas con actividades deportivas y recreativas, con lo cual se recomienda evitar.

 

Dr. Manuel Páez Velasco.