La enuresis nocturna o ausencia de control de la orina por las noches es un problema bastante frecuente, que puede afectar hasta al 10-13% de los niños a los 6 años y alrededor de un 6-8% de los niños a los 10 años.

Aunque a edades muy tempranas pueda no percibirse como un problema y sabemos que su resolución con el paso de los años es hacia la curación espontánea, llega un momento que al niño le repercute negativamente en su vida diaria (comparación con otros niños de su entorno: hermanos, vecinos… problema al a hora de irse a dormir fuera de casa o que algún amig@ se quede en su casa a dormir, negativa a asistir a actividades que supongan pasar alguna noche fuera de casa y de convivencia con otros niños, como campamentos o excursiones, etc.).

Aparte de estas secuelas psicológicas y que pueden mermar la calidad de vida del niño, la enuresis también puede provocar problemas de piel (dermatitis en la zona del pañal por el calor o la humedad) o infecciones de orina de repetición (secundarias al uso del pañal).

Sobre los padres también puede tener consecuencias negativas, como sensación de culpa o frustración al no conseguir que el niño logre el control urinario nocturno, importante gasto económico: sábanas, colchones, pañales, etc.

¿Por qué se produce?

Hay muchos factores que influyen en que el niño no controle la orina durante la noche:

  • Factores genéticos: los antecedentes de enuresis en uno o ambos padres pueden llegar a aumentar el riesgo de sufrirlo en los hijos hasta en un 50-60%, si tenemos un niño con enuresis la probabilidad de que otro hermano la tenga es de un 40%.
  • Sueño profundo: impide el despertar con las ganas de orinar al no apreciarse la sensación de vejiga llena.
  • Aumento de producción de orina durante la noche (poliuria nocturna); puede deberse a varios motivos:
    • Excesiva ingesta de liquidos en las horas previas a ir a dormir.
    • Cenas muy abundantes.
    • Niveles bajos de hormona antidiurética (ADH) por la noche.
  • Disminución de la capacidad vesical nocturna: puede deberse a un mal funcionamiento de la vejiga durante el día: hábito retenedor que genera un mal funcionamiento del músculo de la vejiga (hiperactividad del detrusor).
  • Factores psicológicos: pueden estar presentes en alrededor de un 10% de los niños enuréticos: separación de los padres, nacimiento de un hermano, fallecimeinto de un familiar cercano, problemas en el colegio, problemas médicos que generen ingresos o intervenciones quirúrgicas o accidentes.
  • Otros factores que pueden influir:
    • Estreñimiento.
    • Hipertrofia adenoidea (vegetaciones).

 

Tipos de Enuresis nocturna:

  • Monosintomática vs No monosintomática: se distinguen porque en la primera, el único síntoma es el escape de orina nocturno, mientras que en la No monosintomática aparecen síntomas diurnos como: disuria, polaquiuria, urgencia miccional, incontinencia o infecciones de orina.
  • Primaria vs Secundaria: hablaremos de primaria cuando no ha tenido ningún periodo seco mayor de 6 meses y secundaria si lo ha tenido.

 

¿Cuándo podemos empezar a hacer algo?

  • Se debería comenzar a intentar ayudarle a resolverlo siempre a partir de los 6 años.
  • Entre los 5 y 6 años cuando el niño lo perciba como algo negativo y esté motivado para colaborar.

 

¿Es necesario realizar alguna prueba diagnóstica?

No, en la mayoría de las ocasiones el diagnóstico se puede realizar con la historia clínica, aunque si hay dudas podremos solicitar como primer escalón diagnóstico un análisis de orina o una ecografía renal y urológica.

 

Tipos de tratamiento:

  1. Medidas generales; van a ir encaminadas a modificar hábitos y los factores que son controlables, son las primeras que se deben instaurar y siempre deben acompañar al resto de tratamientos.
    1. Información a la familia y al niño sobre el funcionamiento del aparato urinario.
    2. Restricción de líquidos en las 3h previas a ir a dormir, esto lo toleran muy mal los niños de corta edad (no entienden que no se les deje beber agua o ese vaso de leche de antes de dormir que tanto les gusta), para que no tengan sed en esos momentos es muy importante forzar la toma de líquidos por la mañana, al mediodía y en las primeras horas de la tarde.
    3. Evitar que cenen justo a la hora de ir a acostarse, la cena debería ser 1,5-2h antes, ya que durante el tiempo de la digestión se produce una importante cantidad de orina que debe dar tiempo de eliminarla antes de ir a la cama. Se deben evitar cenas muy abundantes, con importante contenido líquido o saladas.
    4. Evitar estreñimiento, ya que su presencia se relaciona con menor efectividad del tratamiento.
    5. Mantener un correcto hábito miccional durante el día, se debe orinar cada 3h aproximadamente (unas 5-8 veces al día) y vaciando completamente la vejiga, evitando espaciar mucho las micciones y corregir si aparecen síntomas como urgencia o incontinencia diurna (escapes).
    6. Realizar un calendario de noches secas, anotando al levantarse si ha tenido escapes o no durante esa noche, sirve para valorar la efectividad de las medidas establecidas y como refuerzo positivo.
    7. Con respecto a levantar al niño por la noche, carece de efecto terapéutico a la hora de resolver la enuresis y puede tener efectos negativos sobre el sueño de los padres y del niño, solo estaría indicado si moja una vez a lo largo de la noche, después de una hora deteriminada y tiene un buen despertar y facilidad para volver a conciliar el sueño.
  2. Desmopresina: es un fármaco que simula la acción de la vasopresina (ADH), haciendo que el riñón reabsorba más agua durante la noche y produzca secundariamente menos cantidad de orina.
  3. Alarma de enuresis: son dispositivos sonoros que emiten una señal acústica cuando un sensor colocado en la ropa interior detecta las primeras gotas de orina, tiene como principal dificultad la incapacidad para despertarse y una importante necesidad de implicación por parte de la familia y del niño.
  4. Otros tratamientos: Anticolinérgicos, antidepresivos tricíclicos: se utilizan con mucha menor frecuencia.

 

Dr. Daniel Ruiz Díaz

Pediatra; Especialista en Nefrología Pediátrica